Está demostrado que los niños que reciben buenos cuidados durante el primer año de vida desarrollan mejores aptitudes para controlar el estrés, también forman relaciones más saludables, van mejor en sus estudios y tienen una mejor autoestima. En términos generales, tienen más posibilidades de disfrutar de una vida equilibrada y sentirse realizados.
Siendo el apego la manera que tiene una persona de
vincularse con otra, el primer vínculo que se forma durante la vida de un ser
humano es el del bebé con la persona que lo cuida y alimenta (generalmente la
madre). Esta figura de apego establece una relación única con el bebé, que le otorga
cuidado, seguridad, protección y confianza.
¿Cómo interfiere el afecto a lo largo de la vida?
La forma que tenga la madre de formar el vínculo con su
hijo, repercute en toda la vida posterior del niño, que va a adoptar determinadas
imágenes mentales según haya sido su figura de referencia, para más adelante
actuar conforme lo asimilado.